PALENQUE DE SAN BASILIO Obra Maestra del Patrimonio Intangible de la Humanidad


  

PALENQUE DE SAN BASILIO
Obra Maestra del Patrimonio Intangible de la Humanidad

El entente cordiale en 1713
Con la zozobra natural de una situación exterior de guerra, los cimarrones de los Montes de María se reagruparon hacia adentro del territorio del Palenque para intentar reconstruir un pueblo, según el modelo de los anteriores destruidos. Se mantuvieron invisibles durante el tiempo suficiente para organizarse y lograr negociar de nuevo el reconocimiento de la libertad, el territorio y la autonomía de gobierno.
El reconocimiento de la libertad llegó por fin en 1713 cuando se celebra por mediación del obispo de Cartagena Antonio María Casiani, un entente cordiale entre el gobernador Francisco Baloco Leigrave y los palenqueros de un palenque situado en las faldas de los Montes de María, acompañado de un perdón general y goce de libertades.14 Los términos de este reco-nocimiento son los mismos que los estipulados en las anteriores negociaciones propuestas por los cimarrones a la Corona: Libertad reconocida, Territorio demarcado y Autonomía de gobierno, tres necesidades básicas para delinear un sentimiento de identidad y pertenencia.
El documento original de la firma del pacto de paz o entente cordiale, como le llama Arrázola y como se denomina corrientemente en la historia oral, no se ha encontrado como documento escrito, se supone que fue un acuerdo de palabra, debido a que el obispo no podía negociar a nombre de la Corona, sino actuar como mediador con una merced real para su
nos de la paz, argumentando que “siendo innegable que sin el presupuesto infalible de su libertad general y absoluta, no vendrán a reducirse”, aceptando la totalidad de lo pedido por los cimarrones:
• Reconocimiento de la libertad, sin ser castigados por su fuga, ni ejercer ningún tipo de represalias.
• Demarcación del territorio con el derecho de uso productivo.
• Trato jurídico y fiscal igual a la población libre.
• Autonomía de gobierno.
• En el caso de levantamiento, serían tratados como vasallos alzados.
• Por su parte, se comprometían a no guerrear, y a no recibir cimarrones en el Palenque.12
La real cédula desató la guerra y como era de esperarse, las autoridades y los esclavistas no aceptaron la decisión del Rey, y se hizo de la misma manera como se hacía con las órdenes reales de difícil cumplimiento: “se obedecen pero no se cumplen”.13 Debido a la gravedad de la situación, se acuerda en reunión del 31 de mayo de 1693, que se reconozca la libertad solamente a los cimarrones que por haber nacido en los arcabucos de los Montes de María no tenían dueño, es decir a los criollos sin amo porque era imposible pagarles a los dueños el valor de la libertad de sus esclavos “huidos y alzados”. Así se cumplía con la cédula y no se daba pie a la oposición de los amos y los hacendados.
No contaban con la reacción de los palenqueros, puesto que aceptar una medida así significaba desintegrar los palenques, des12
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Arrázola: Palenque primer pueblo..., págs. 105 y siguientes. - A.G.I., Santafé. 213.
13 Arrázola: Palenque primer pueblo...,pág. 120.
14 Arrázola: Palenque primer pueblo...pág. 268. La misma referencia la traen: Urueta en los Documentos para la historia de Cartagena; Aquiles Escalante y Nina de Friedemman en sus estudios sobre el Palenque.
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intervención, como efectivamente sucedió. De todas maneras, por una carta de abril de 1716, que le dirige al Rey el Gobernador de Cartagena Jerónimo de Badillo, se puede deducir que Fray Antonio María Casiani, desde que llegó a Cartagena a tomar posesión en 1713 de la diócesis a él asignada, dio claras muestras de su posición a favor de la libertad de los palenqueros y de la defensa de los cimarrones.15
Dice Arrázola, ya conocemos en términos generales el texto de este verdadero pacto entre naciones o, por lo menos entre la Provincia de Cartagena de Indias, colonia de España, y el pueblecito de San Basilio de Palenque, perdido en las afractuosidades de la sierra de María de aquel territorio; entre una muchedumbre de blancos y un puñado de negros que por fin se habían hecho reconocer como seres humanos.
Fuente: PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA DE COLOMBIA
MINISTERIO DE CULTURA / INSTITUTO COLOMBIANO DE ANTROPOLOGÍA E HISTORIA
Entidades Asociadas:
Consejo Comunitario Kankamaná de Palenque de San Basilio
Corporación Festival de Tambores y Expresiones Culturales de Palenque de San Basilio
Institución Educativa Técnica Agropecuaria Benkos Bioho
Bogotá D.C., Colombia,
Octubre de 2002.

Distrito páramos de Miraflores Complejo Miraflores


   

Distrito páramos de Miraflores
Complejo Miraflores

Generalidades
El complejo de páramos de Miraflores se ubica en el extremo sur de la cordillera Oriental, en un rango altitudinal entre 3.300 y 3.470 metros, y en los departamentos de Huila y Caquetá. Con una extensión de 2.903 hectáreas (ha), su importancia radica en ser origen de algunos cursos de agua como río Blanco, quebrada San Antonio, El Toro y El Pescado. Además, presenta cercanía a las veredas El Bosque, El Reflejo, San Antonio, San José, San Pablo, Ventanas, La Pradera, El Batán, El Cidral, El Líbano, El Vergel, La Cañada, Las Mercedes, Los Sauces y Villa Rica (Porras-R. y Téllez, 2006).
El complejo se encuentra en territorio de la Corporación para el Desarrollo Sostenible del Sur de la Amazonia (Corpoamazonia, 20,8%) y la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena (CAM, 79,2%). Esta última, en vista de la importancia ecosistémica
del complejo, ha promovido la declaración de esta zona como parque regional, ya que el cerro páramo de Miraflores es considerado un ecosistema estratégico y reserva hidrológica (CAM e Ingenieros y Biólogos Ltda. -IB-, 2006).
Aspectos ecológicos
Características ecosistémicas
Por su ubicación, se considera al complejo dentro de la provincia norandina, en especial en el distrito selva andina Caquetá-Huila (Hernández Camacho et al., 1992). Porras-R. y Téllez (2006) señalan para el área de páramo de Miraflores los ecosistemas de subpáramo y de bosque altoandino, principalmente.
El IAvH (2006) identifica en la zona seis ecosistemas naturales, los cuales están representados por páramos (60%) y áreas boscosas (40%) que se desarrollan en una geoforma de montaña fluviogravitacional y con climas de muy húmedo a pluvial (Tabla 2).
Características físicas
Se considera que el complejo de Miraflores presenta un clima muy frío y muy húmedo, con temperaturas promedias entre 7 y 12 ºC y precipitaciones anuales mayores a 2.000 mm (CAM e IB, 2006 y Porras-R. y Téllez, 2006). El régimen de precipitación se considera monomodal y la evapotranspiración es baja, sin ningún nivel de deficiencia
de agua.
El complejo presenta rocas metamórficas pertenecientes al grupo migmatitas de Florencia, compuesto por granudolitas máficas, gneis y anfibolitas.
El relieve es principalmente montañoso, de origen fluviogravitacional, con tipos de relieve dominados por filas y vigas y pocas geoformas glaciáricas. Las pendientes son pronunciadas con gradientes superiores al 50%. Los suelos son poco desarrollados, superficiales, bien drenados y arcillosos; la fertilidad es baja y dominan las bases de
hierro (CAM e IB, 2006 y Porras-R. y Téllez, 2006).
La clase dominante de suelo es Udorthents.
La CAM e IB (2006) señalan que “la región posee la mayor oferta hídrica, pero también
la menor demanda por unidad de superficie en el Huila, tiene la capacidad de generar importantes excedentes de agua que exporta a otras regiones” (CAM e IB, 2006).
Su importancia hidrográfica se debe a que abarca las cabeceras de cinco zonas hidrográficas de las áreas del Magdalena-Cauca y Amazonas (Tabla 3, Ideam, 2006). De tal forma se distinguen como cursos hídricos para el Magdalena el río Loro, quebrada El Majo, Honda y La Guandinosa, y hacia el área del Amazonas las quebradas Anayá y Nepal, tributarias del río Guayas (Porras-R. y Téllez, 2006)
Características bióticas
-Flora
Debido a su importancia en cuanto a la cobertura se reconocen algunas especies como
Gaiandendron punctatum y Tibouchina grossa, además de elementos de los géneros Weinmannia, llex, Espeletia, Vaccinium y Miconia (Porras-R. y Téllez, 2006). Por otra parte, CAM e IB (2006) consideran los siguientes tipos de vegetación para el cerro de Miraflores: bosque natural, bosque secundario, rastrojo, matorral de páramo, pajonales
y bosque achaparrado. Por su parte, Rangel-Ch. (2000) registra para este páramo Diplostephium fernandez-alonsoi, Gynoxys littlei, Ficus insipida, Prescottia stachyodes y Aulonemia trianae.
-Fauna
CAM e IB (2006) señalan la presencia del periquito de los nevados (Bolborhynchus ferrugineifrons), especie considerada endémica. Lo anterior se presenta como un nuevo reporte en el Huila, y además se observan, entre los 3.000 y 3.200 msnm, mariposas como Dione glycera, Hypanartia dione, Hypanartia lindingii, Idioneurula erebioides,
Pedaliodes empusa y Steremnia selva.
Fuente: www.paramo.org