Región Costa Pacífica Colombiana - El currulao



Región Costa Pacífica Colombiana
El currulao
Además de las tonadas indígenas, de las que las anteriores sólo son un ejemplo,
es necesario destacar las tonadas mulatas como el Patacoré, el Berejú, la Juga, el
Maquerule, el Aguabajo y el Bunde, pero la tonada básica del Pacífico es el
Currulao, danza muy peculiar y popular en los alrededores de Buenaventura. Este
ritmo es el que predomina a lo largo del litoral y en concepto del folclorista
Guillermo Abadía Morales expresado en su libro "Compendio General de Folklore
Colombiano", es la danza negra más perfecta y dinámica y en ella se pueden
verificar las características de un rito sacramental, saturado de fuerza atávica y un
contenido mágico tan notorio en la expresión que van adquiriendo los rostros
transfigurados en el desenvolvimiento de la danza.
Puede decirse que los danzarines se van poniendo en trance y que, subyugados
por el fondo misterioso de la música, se muestran poseídos de un espíritu
superior, del cual son ellos involuntarios instrumentos. Las gesticulaciones, jadeos,
giro, escorzos, unificados en todo el grupo humano, constituyen un colectivo ente
el coreógrafo que se mueve bajo un idéntico impulso y se expresa en un todo
ritmo plástico, en una oleada humana que se desplaza en dos sentidos
simultáneos: uno de rotación circular unánime sobre la pista de la danza y otro de
traslación lateral en el eje mismo de la danza de parejas enfrentadas. Podemos
estar seguros de que la planimetría del currulao supera todas las danzas que
conocemos, colombianas.
El Patacoré
Como coreografía no difiere del currulao en el caso de que ocurra la sugestión de
danzado. Su nombre distingue más bien a un canto del cual hemos dicho que
podría no ser negro sino derivación de algún canto de cosecha de los indígenas
Embera, llamados también Cholos, ya que la voz patakorá en lengua chola
significa plátano; así pudo existir un canto o tal vez una danza indígena de
fertilidad o cosecha que dio su nombre (y sólo su nombre) a esta variedad negra,
que por ello no dejó de ser un currulao cantado.
El Berejú
Su semejanza con el patacoré es tal, que muchos cantores no saben si una pieza
determinada es el uno o el otro. Quizá, la conjugación de las voces pudo
determinar la única diferencia esencial. Demelia Pantoja, de Tumaco, citada por
Davidson, dice que el Berejú es de ritmo más lento que el patacoré. Su nombre es
africano según Zapata Olivella.
Fuente: Fundación Taller de Arte Junior
Escuela de Danza
Convenio: Ministerio de Cultura
Miranda - Cauca

Parque nacional Paramillo,


  

Parque nacional Paramillo, parque nacional colombiano situado entre los departamentos de Antioquia y Córdoba, al norte de la cordillera Occidental, sobre el macizo de Paramillo. Cubre parte de las serranías de Abibe, San Jerónimo y Ayapel, y de los municipios de Tierralta y Montelíbano, en Córdoba, y Dabeiba y Peque, en Antioquia. Tiene una extensión de 460.000 ha y una temperatura media anual que oscila entre los 27 °C, en las tierras bajas (100 m de altitud), y los 3 °C, en las altas (3.960 m de altitud).
En este parque nacen los ríos Sinú y San Jorge, que drenan la llanura del Caribe. Durante las épocas secas del pleistoceno (cuaternario), mientras dominaban los ecosistemas de desiertos, los bosques secos y las sabanas, las vertientes norte y occidental de las cordilleras constituyeron refugios húmedos donde sobrevivieron las selvas tropicales y andinas. Uno de estos lugares se conoce con el nombre de refugio Sinú-San Jorge. Aquí se desarrolla un bosque húmedo, con especies como las epifitas y, en especial, orquídeas, así como una vegetación de páramo, en donde abunda el frailejón.
Entre la fauna de mamíferos del parque se encuentran dantas, osos de anteojos, venados, micos nocturnos y titís blancos. Existen alrededor de 148 especies de peces, más de la mitad de origen marítimo; penetran por el estuario y ascienden por el río Sinú. Se encuentran también algunas especies endémicas: sabaleta, churua, dorada, brillona y bocachico, que es el pez de mayor importancia económica. En ambientes fluviales se encuentran las tortugas bache, icotea y morrocoy, el caimán aguja y la babilla.
El parque es un centro de conservación de importantes fuentes hídricas, de especies endémicas y de intercambio de biotas andinas con biotas del Chocó y América Central.
La población indígena del parque es descendiente de los emberá; se dedican a la caza, la pesca, la recolección y la agricultura. Son, además, artesanos notables por sus trabajos en cestería y tejidos.
Los frentes de colonización por el sur avanzan amenazando el parque. Las hidroeléctricas Urrá I y II ocuparán aproximadamente 90.000 ha, y la represa de Urrá II otras 68.000 ha, lo que supondrá la destrucción de un 15% de las tierras bajas del parque.
Fuente: Enciclopedia Encarta 2.007